Biografía De Fray Diego De Landa

Fray Diego De Landa fue un religioso español perteneciente a la Orden Franciscana que se destacó como misionero en la provincia de Yucatán liderando la conversión de los Mayas.

Vida temprana y estudios

Fray Diego De Landa nace en la Casa de los Gallos en la Villa Condal de Cifuentes, provincia de Guadalajara, España el 12 de noviembre de 1524. Formaba parte de la ilustre familia Calderón. En su adolescencia comienza sus estudios religiosos en el Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo. Allí realizó estudios en teología, derecho pontificio, historia y filosofía entre otros.

Se le asigna al Convento de San Julián y San Antonio en La Cabrera, Madrid, de donde salió ya ordenado como sacerdote en una misión a Yucatán, México a donde parte en 1549 junto al resto de los misionarios en el grupo liderado por fray Nicolás de Abate.

Misión en Yucatán

Fray Diego De LandaAl llegar a Yucatán en 1549, Fray Diego De Landa es enviado al Convento de Izamal desde comenzó su misión. De Landa se destacó desde el principio por su habilidad de aprender la lengua Maya lo que le permitió dedicarse a recorrer los poblados indígenas de la región presentando la religión católica a los locales.

Logró evangelizar a una gran cantidad de nativos a los que agrupó en pequeños pueblos para facilitar su labor. Se le dio el nombre de Misionero de la Cruz y en 1551 se traslada el Convento de Conkal donde siguió con su labor misionera.

En 1553 se celebra el Capítulo de la Orden en el que se le nombra guardián del Convento de Izamal. Bajo su dirección comenzaron los trabajos de construcción del nuevo convento que decidió ubicar en el cerro más alto anterior lugar de adoración Maya.

Para 1556 es elegido como custodio y definidor de la provincia de Mérida. Viaja a Guatemala como parte de su misión y de allí llevó a Yucatán dos imágenes de la Inmaculada Concepción de las cuales una fue llevada al Convento de San Antonio de Padua en Izamal. Esta imagen actualmente es venerada como la Reina y Patrona de Yucatán.

Auto de fe de Maní

En junio de 1562, Fray Diego De Landa ordena la detención de los jefes Maya de Maní debido a la negativa de la población a abandonar sus rituales religiosos. Los gobernantes de Maní, Tekax, Pencuyut, Hunacté, Tekit, Tikunché, Oxkutzcab fueron detenidos junto a otros.

Es entonces cuando se lleva a cabo el Auto de Fe en el que por orden de Landa se destruyeron cerca de 27 códices, 5000 ídolos, atares de piedra y vasijas ceremoniales. Todo lo confiscado fue incinerado incluyendo importantes escritos que registraban la historia de la civilización maya.

Estas acciones tuvieron sus repercusiones para Fray Diego De Landa quien fue criticado por los mismos colonos españoles por la brutalidad de sus órdenes y los tratos a los indígenas. Esto llegó hasta la corte de Felipe II quien manda a llamar al clérigo a España para enfrentar juicio por sus acciones.

Las acciones de Landa lo llevaron entonces a ser juzgado por el Consejo de Indias que en 1569 considera pertinente amonestar al Fray por la dureza de sus acciones aunque resultó absuelto. Sin embargo, la división de los colonos en las nuevas tierras a causa de las acciones de Fray Diego De Landa contra los indígenas era tal que se le prohibió regresar a Yucatán.

Obispado de Yucatán y Tabasco

Para 1572 el Obispo de Yucatán había muerto por lo que Felipe II propone a Fray Diego De Landa para el puesto. Siendo aceptada la propuesta por el Papa y habiendo sido consagrado en Sevilla, Landa regresa a Yucatán.

Ya en su cargo, se dedica a reorganizar la estructura interna de la diócesis y ordenando que los misioneros dominaran la lengua maya. Aunque mostraba preocupación por las condiciones de trabajo de los indígenas, también se veía alterado y ofendido por las faltas e irrespetos de estos ante la autoridad episcopal. Esta actitud, aunque más disimulada que la presentada en su primera estancia en la región, también trajo serios impases entre los colonos, el gobierno y Fray Diego De Landa; tanto así que fue necesaria una mediación por parte del mismo rey.

Muerte

Desde el inicio de su apostolado Fray Diego De Landa había sufrido de asma, la mezcla de esta condición junto a su costumbre de hacer penitencia acabaron con su vida a la edad de 54 años el 29 de Abril de 1579.

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