Biografía De Gadamer

Hans-Georg Gadamer fue un destacado filósofo continental del siglo XX. Su importancia radica en su desarrollo de la filosofía hermenéutica. La hermenéutica, “el arte de la interpretación”, se originó en los campos bíblicos y legales y luego se extendió a todos los textos.

Vida Temprana

Hans-Georg GadamerHans-Georg Gadamer nació el 11 de febrero de 1900 en Marburg, Alemania. Gadamer es hijo de un profesor de química que tenía la esperanza de que Gadamer siguiera sus pasos. En 1918, comenzó sus estudios universitarios en Breslau, luego se mudó a Marburgo en 1919, donde obtuvo su primer doctorado a la edad de 22 años con el académico de Platón, Paul Natorp. Durante este tiempo, también estuvo bajo la influencia de Nicolai Hartmann.

Después de conocer a Martin Heidegger en 1923, Gadamer se desempeñó como asistente de Heidegger mientras continuaba los cursos en filosofía y filología. En 1928 completó un segundo doctorado (nuevamente en Platón) bajo la dirección de Heidegger. Permaneció en Marburg como Privatdozent [miembro a tiempo parcial con poco salario] enseñando filosofía clásica hasta que recibió su llamada a Kiel. Después de una breve temporada en Kiel (1934-35), regresó a Marburgo, donde fue honrado como “profesor extraordinario” en 1937.

Otros trabajos

En 1939 se mudó a Leipzig, sirviendo como rector en 1946-47. En el otoño de 1947 volvió a la enseñanza y la investigación al aceptar una llamada a Frankfurt am Main. En 1949 se le pidió que asumiera la silla de Karl Jasper en Heidelberg, donde permaneció hasta convertirse en profesor emérito en 1968. Fue en Heidelberg que su enseñanza e investigación “llegaron a una primera conclusión en Verdad y Método”.

Al jubilarse, fue invitado a pasar semestres en residencias en las principales universidades de los Estados Unidos, incluidas Vanderbilt, la Universidad Católica de América, la Universidad de Dallas, Boston College y la Universidad McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá. Durante las décadas posteriores a su retiro, continuó, hasta hace poco, dando conferencias en los Estados Unidos, Canadá y otros países.

Filosofía

Gadamer fue influenciado por el interés de Heidegger en la “cuestión del Ser”, que tenía como objetivo llamar nuestra atención sobre la naturaleza ubicua e inefable del Ser que subyace en la existencia humana. “Ser” se refiere a algo así como un “fundamento” (aunque no en el sentido moderno de “fundamento”) o, mejor dicho, antecedentes, que precede, condiciona y hace posible las formas particulares de conocimiento humano que se encuentran en la ciencia y lo social. Gadamer desarrolló el compromiso de Heidegger con la naturaleza ubicua y fundamental del Ser de tres maneras relacionadas.

Primero, Gadamer quería dilucidar la situación histórica y lingüística del conocimiento humano y enfatizar la necesidad y productividad de la tradición y el lenguaje para el pensamiento humano. Por ejemplo, cuando Gadamer escribió que “Ser que se puede entender es lenguaje”, quiso decir que Ser subyace, excede y hace posible el lenguaje.

En segundo lugar, Gadamer trató de luchar contra la arrogancia del positivismo del siglo XX al demostrar que la verdad no es reducible a un conjunto de criterios, como lo sugieren los promotores de que existe un método científico. Así como Heidegger se propuso descubrir la forma en que el Ser hace posibles a los seres, Gadamer tuvo como objetivo demostrar que las verdades derivables del método requieren una Verdad más profunda y más extensa.

Para extender el dominio de la verdad más allá del método, Gadamer explica la verdad como un evento. La verdad no es, fundamentalmente, lo que se puede afirmar en relación con un conjunto de criterios, sino un evento o experiencia en el que nos encontramos comprometidos y cambiados. Estos dos primeros puntos forman el énfasis de su obra maestra, Verdad y Método.

Una tercera forma de entender la defensa de Gadamer de la ubicuidad del Ser se puede ver en la trayectoria práctica de la hermenéutica de Gadamer que surge de su interés en Platón y Aristóteles. Desde Platón, Gadamer discierne la centralidad del diálogo como el medio por el cual llegamos a la comprensión. El diálogo está arraigado y comprometido a promover nuestro vínculo común entre nosotros en la medida en que afirma la naturaleza finita de nuestro conocimiento humano y nos invita a permanecer abiertos el uno al otro.

Es nuestra apertura al diálogo con los demás lo que Gadamer ve como la base para una solidaridad más profunda. Con Aristóteles, afirma el compromiso de que toda filosofía parte de la práctica humana y que la hermenéutica es esencialmente filosofía práctica. No debemos permitir que el conocimiento permanezca solo en el nivel conceptual. La hermenéutica de Gadamer aclara cómo el Ser hace que la existencia humana sea significativa, donde el Ser se refiere a la comunidad que todos compartimos.

Los numerosos ensayos y charlas de Gadamer sobre ética, arte, poesía, ciencia, medicina y amistad, así como referencias a su trabajo de pensadores en estos campos, dan fe de la ubicuidad y relevancia práctica del pensamiento hermenéutico actual.

Gadamer muere el 13 de marzo de 2002 en la Clínica Universitaria de Heidelberg. Tenía 102 años. Su cuerpo está enterrado en el cementerio Köpfel en Ziegelhausen.

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