Biografía De Goya

Biografía de Goya (1746-1828) – Pintor y grabador español, uno de los primeros y más notables maestros de las bellas artes de la época romántica. Goya fue un artista muy fructífero, notado en su juventud. Una colosal laboriosidad le permitió trabajar hasta una edad muy avanzada y, durante su vida, nos dejó muchas obras maravillosas. La precisión de sus retratos nos permite ver la apariencia de la nobleza española y la mirada del artista en una serie de eventos históricos.

Goya se distingue por la audaz innovación artística de los defensores del academicismo. El interés constante por lo grotesco, la creación de grabados que ridiculizan las órdenes sociales y religiosas en la sociedad.

Vida temprana y Educación

Biografía De Goya
Pintor Goya

Goya nació en 1746 en un pueblo cerca de Zaragoza, en una familia campesina. Desde temprana edad, un niño enérgico mostró una gran inclinación por la pintura y 14 años ingresó al estudio de un artista en Zaragoza. Habiendo participado en la batalla con una de las hermandades religiosas.

 Goya tuvo que huir y en 1765 terminó en Madrid. Aventuras amorosas y duelos, muy numerosos entre el fuerte y hábil Goya, y los peligros y la persecución de la Inquisición por uno de los duelos lo obligaron a abandonar Madrid.

En una tropa de toreros, moviéndose gradualmente de ciudad en ciudad, Francisco Goya llegó a Italia y, finalmente, a Roma, que durante mucho tiempo lo había atraído hacia él.

Estadía en Italia

Alojarse en Italia y conocer la escuela italiana no afectó en absoluto a Goya. Y en la Roma clásica, en comunicación con David, Francisco Goya se mantuvo a sí mismo y no tomó nada del clasicismo: Goya tomó temas para sus pinturas escritas en Roma de la vida española y atrajo su atención.

España: Inicio de su carrera artística

Al regresar a España en 1775, Goya encargó 30 diseños para la fábrica de alfombras reales. Contrariamente a la costumbre, en ellos no reproducía tramas clásicas, sino que representaba escenas de la vida española: entretenimientos folclóricos, juegos, caza, pesca.

Estos 30 cartones muy vitales marcaron el comienzo de la fama de Francisco Goya. En 1780, fue nombrado miembro de la Academia de Artes de Madrid, en 1786, pintor de la corte, y en 1795, presidente de la academia.

En 1798, Goya pintó murales en la iglesia de San Antonio della Florida, cerca de Madrid, y alcanzó la mayor gloria en la corte y entre la nobleza. Fue inundado con órdenes de retratos. De los 200 retratos, los mejores son aquellos cuyos originales fascinaron a Goya. Tales son los retratos de las reinas María Josefa, Isabel de Sicilia y dos retratos de Mahi, vestidas y desnudas, llenas de un peculiar encanto sensual.

Pero Goya en ese momento, mientras pintaba retratos en talentosos dibujos fantásticos, se rindió a la flagelación de la inexorable sátira de varios vicios de la aristocracia y el monasticismo y, en general, de las costumbres españolas.

Otras obras

Uno tras otro apareció una serie de grabados de Goya bajo los títulos “Caprichos” (80 hojas, 1793-1798), “Tavromahiya” (30 hojas, 1801), “Proverbios” (18 hojas, alrededor de 1810). En 1810 – 15 años. Publicó 80 dibujos de “Los desastres de la guerra”, que representan las escenas y los horrores de la invasión francesa de España.

Últimos años

Durante el reinado de Fernando VII, Francisco Goya se vio nuevamente obligado a abandonar Madrid, y esta vez para siempre. Al principio, en 1822, Goya se estableció en París, luego se mudó a Burdeos y murió allí en 1828 a los 82 años, todavía lleno de vida, fuerza y energía indomable.

Goya es uno de los artistas españoles más destacados. Sus pinturas y murales religiosos, pintados sin el humor apropiado, no importan mucho. Más importantes son sus retratos característicos, y sus retratos de la vida nacional son especialmente valiosos, en los que él primero, en la era del clasicismo, descubrió la realidad española y con toda su fuerza mostró una profunda comprensión de la misma y un brillante talento realista.

Fresco y fuerte, lleno de amargura e imaginación, grabados de Goya. Como pintor, Goya controlaba sutilmente el claroscuro de Rembrandt y la luz de Velázquez. A veces escribió con impresionismo y dio a principios del siglo XIX. Muestras de lo que los impresionistas realizaron a finales del siglo XIX.

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