Biografía De Jules Laforgue

Jules Laforgue fue un innovador poeta francés, a menudo referido como un poeta simbolista. Los críticos y comentaristas también han señalado al impresionismo como una influencia directa y su poesía ha sido llamada “parte simbolista, parte impresionista”.

Vida temprana

Jules Laforgue nació en Montevideo, Uruguay, en 1860 en una familia de emigrantes franceses. Su familia regresó a Francia en 1866 y asistió a Tarbes hasta 1876, cuando la familia se fue a París. Siendo un pobre estudiante, Laforgue reprobó el bachillerato dos veces y nunca lo consiguió.

Primeros trabajos

Jules LaforgueEn 1881, mientras estudiaba arte y trabajaba como periodista a tiempo parcial en París, conoció a Gustave Kahn, un destacado miembro del movimiento simbolista, poeta y editor en jefe de la revista La Vogue.

Este encuentro con Kahn, así como con Charles Henri y con el crítico literario Paul Bourget, sería decisivo para su expresión artística. Bourget le aseguró un cargo de aprendiz con Charles Ephrussi, propietario de la Gazette des beaux-arts, quien le enseñó arte y literatura y lo alentó a escribir sus propios textos.

En noviembre del mismo año se convirtió en lector de la emperatriz Augusta en Berlín, donde permaneció durante casi cinco años, tiempo durante el cual escribió la mayor parte de su trabajo. Así escribirá los poemas que estarán en las colecciones “Las quejas” (1885) y “La imitación de Nuestra Señora de la Luna”, así como un drama en verso titulado “El Consejo de las Hadas” (1886).

Se fue de Berlín en 1886 después de casarse con Leah Lee, una tutora de inglés. La pareja se estableció en París, donde un invierno particularmente duro afectó la salud de Jules Laforgue. Escribió allí para La vogue y buscó sin éxito un editor para una colección de textos cortos, “Legendary Moralities” (1887, publicación póstuma).

Muerte y reconocimientos

Ayudado financieramente por sus amigos y pagado por adelantado por artículos que nunca verían la luz del día, Jules Laforgue continuó escribiendo hasta que su salud degradada le impidió hacerlo. Murió en París a la edad de treinta y siete años, prácticamente desconocido para el público en general.

Sobre todo, la obra poética de Jules Laforgue se distingue por una sensación de ironía y una sensación de alienación, una desafección. Sus influencias son Charles Baudelaire, poeta del bazo, y Walt Whitman, del cual tradujo ciertos textos en verso libre. También vemos allí la impronta de la filosofía pesimista de Schopenhauer y la teoría del inconsciente de von Hartmann.

Inspirado por Rimbaud y Corbière, compuso nuevas palabras y experimentó con el habla cotidiana. Así, en “Les Complaintes”, presenta una serie de monólogos basados en tipos de personajes populares y en canciones tradicionales. Esta mezcla del arte más sofisticado con un estilo muy popular rompió los límites entre el arte elitista y el arte popular.

Fue con dos obras póstumas, “Les Moralités légendaires” y “Derniers Vers de Laforgue” (1890) que los críticos literarios descubrieron a Jules Laforgue y que su notoriedad se estableció. Cada historia de Moralités toma un personaje famoso conocido por el lector, de las obras de Shakespeare, Wagner o Flaubert, entre otros, y repite la historia en un tono de parodia.

Estas historias demuestran el talento de Laforgue para el dominio del idioma, la caracterización y la ironía. Las “últimas líneas” pueden verse como un poema único, largo y complejo con una estructura de doce partes, o como doce poemas separados pero vinculados.

El tema no está resuelto ya que la publicación póstuma se realizó sin la ayuda de instrucciones específicas del autor. Mezclando objetos cotidianos con ideales románticos, el trabajo melancólico, creativo y colorido demuestra la madurez artística alcanzada por Laforgue. Para algunos especialistas en la literatura, estos versículos constituyen el ejemplo más exitoso jamás creado en verso libre.

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